¿Quiénes somos?

La Cueva de Chauvet es un espacio que tiene más de tres años de existencia, sosteniendo un ritmo de publicación periódica de notas críticas y analíticas sobre cine en su portal web. Vale decir en este punto que, sin desentendernos de la importancia de imprimir en papel lo que escribimos —de hecho, hemos editado un libro de textos inéditos— para nosotros es de vital importancia la adaptación de los nuevos espacios de escritura a las plataformas virtuales. Por esa razón, trabajamos duro en el desarrollo de redes sociales desde las cuales poder ir amplificando nuestro rango de llegada a los lectores.

Apuntamos a un público que junte dos intereses: la lectura y el cine. No apelamos a un lector que deba saber sobre determinados temas, como pueden ser la historia o la teoría del cine, ni tampoco saberes filosóficos o humanísticos; simplemente que posea la curiosidad necesaria para ver y pensar las películas.
No nos encolumnamos, como revista, en ningún movimiento ni tradición fílmica en particular, no porque no tengamos intereses ni preferencias por una u otra escuela cinematográfica, sino porque no reivindicamos ninguna en particular como colectivo editorial. Cada escriba posee sus propias preferencias y las vuelca en las notas que comparte en nuestra publicación. Creemos que la riqueza del espacio está en la diversidad de puntos de vista y gustos estéticos. Creemos, también, que una de las características del cine —como del arte en general— es que abre el juego a la disidencia, a la diversidad de gustos y criterios. En este sentido, uno de los pilares de nuestro trabajo es pensar estrategias para el debate sano de ideas.
La segunda tarea que nos proponemos —porque hay que decir también que los escribas de La Cueva de Chauvet provienen de diversas formaciones intelectuales y académicas— es brindar un marco colaborativo para los distintos enfoques teóricos sobre el cine. Si bien la revista aborda películas y las critica con herramientas del análisis convencional de cine, es decir analizando aspectos técnico-formales, nunca se desentiende de los análisis que podríamos llamar sociales. Las notas, por más que se circunscriban a una única película, analizan los temas de los que tratan, las implicancias de esos tratamientos y las preguntas de carácter filosófico que esas películas abren.
Las distintas disciplinas teóricas que abordan el cine, como son la filosofía, la psicología, la comunicación, la literatura, la investigación social en general, el cine mismo como campo de exploración, entre otras, van realizando sus propios aportes a la tarea de pensar obras y al cine en general. Por todo lo expuesto, es una revista de teoría, pero que no reniega de su función de divulgación de ideas. El lenguaje que utiliza suele ser el del ensayo y pretende ser accesible a cualquier lector interesado en temas de cine y cultura general. El cine como medio para pensar problemas más generales de la cultura.
Su masividad obliga a pensar el arte de la imagen en movimiento dentro de una cultura de masas y, por lo tanto, analizar sus efectos en la psiquis social con especial atención. Como diría Béla Balázs, en definitiva teorizar es un medio para comprender la monstruosidad de la gran maquinaria cinematográfica. La teorización sería, de alguna manera, un intento por educar cinematográficamente al espectador, apuntar a que recepte responsablemente, con la ejercitación necesaria en la reflexión del fenómeno fílmico. No hace falta aclarar la importancia del enfoque psicoanalítico en este sentido, vertiente del pensamiento que tiene un lugar en nuestras páginas.
La filosofía es importante también, en la medida en que ayuda no solo a pensar grandes problemáticas del ser humano de la mano del cine, sino también a pensar el cine como fenómeno de la realidad; sus componentes esenciales y su naturaleza general. La literatura, la comunicación y seguramente otras disciplinas artísticas e intelectuales, colaboran en el camino de comprender el cine. La Cueva de Chauvet intenta ser un espacio aglutinador de toda reflexión que represente un aporte en ese sentido.
Nos interesa también la mirada analítica de los cineastas, que ayuda en este camino de comprender un arte que es quizás el más complejo que ha creado la humanidad, como lo demuestra el hecho de que tantas ramas técnicas y tantos profesionales deban involucrarse para hacer posible sus producciones más ambiciosas. Por último, está también el amor por el cine, como queda plasmado en cada artículo, en la dedicación de los escribas a la hora de pensar las claves del cineasta o la obra que los cautiva.

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