188 LATAS, 10 CORTOS

Durante la segunda quincena del mes de noviembre se podrán ver en La Plata, en algunos casos por primera vez en décadas, películas rescatadas por el Movimiento Audiovisual Platense

 

En un estudio valioso publicado en 2006, Romina Massari contaba que “hacia el invierno de 1955, en la entonces Escuela Superior de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata, se dictó un curso de aproximación a la cinematografía, lo llevó a cabo Cándido Monneo Sanz” (12). Era la primera vez que, desde un ámbito de educación formal, se abordaba la enseñanza de la práctica y teoría del cine, aunque sólo se haya tratado de un curso de “carácter informativo” (13). El éxito fue inmediato, con la participación de 300 alumnos. A tal punto que, en junio de 1956, se creó el Departamento de Cinematografía. “Se creaba así la primera institución formativa estatal que incorporó el estudio del arte cinematográfico en la Argentina” (ídem).

La experiencia académica, en el ámbito universitario platense, de la enseñanza del arte y de la comunicación audiovisuales conoció un final violento en 1978, con el cierre de la carrera por parte de la dictadura cívico-militar-eclesiástica. Habría que esperar hasta la década del 90 para su reapertura. Esta situación, sumada a la negligencia tradicional del Estado argentino en lo que respecta a la preservación audiovisual, hizo que se perdiera el rastro a mucho material producido por los estudiantes de cine en el marco de la carrera.

Pero desde hace más de una década se han iniciado algunos esfuerzos por recuperar esas obras, como atestigua el libro Escuela de Cine Universidad Nacional de La Plata. Creación, rescate y memoria, donde se halla el texto de Massari, junto a un relevamiento a cargo de Fernando Martín Peña de algunos cortos recuperados ya entonces —Peña desarrolló un Seminario de Mediateca en 1994 y 1995 en el marco de la resucitada carrera— y unas conversaciones con Carlos Vallina, director y académico fundamental del cine platense, uno de los artífices de la reapertura.

Desde hace tres años, el Movimiento Audiovisual Platense (MAP) se encuentra desarrollando un documental acerca del cine platense alrededor del trabajo de la carrera. En ese marco, han rastreado y redescubierto 188 latas de material fílmico, la mayoría de ellas depositadas en la Facultad de Bellas Artes —cuidadas en la medida de sus posibilidades por los trabajadores no-docentes—, compuestas en un 60 por ciento por películas realizadas en el marco de la carrera en sus primeras décadas, y el resto por materiales didácticos y por otras producciones nacionales y extranjeras. Desde el MAP calculan la existencia de unos cien cortometrajes, diez de los cuales, ya ‘limpiados’ y digitalizados se exhibirán desde el 14 de noviembre de 2018 hasta el 30 del mismo mes en continuado de martes a viernes de 10 a 19 horas en el Centro de Arte UNLP, sala D (Edificio Karakachoff, Calle 48 entre 6 y 7).

A continuación, proponemos un pequeño repaso por cada uno de los cortos en exhibición.

Carta de Ramona (Alejandro Malowicki, 1966, FBA, 8 min.)

Historia de una mujer joven de provincia que llega a la Capital con el objetivo de conseguir trabajo y estudiar. Explica Alejandro Malowicki que esta fue su película de graduación. “La hice para la cátedra de Realización IV, que entonces estaba a cargo de Humberto Ríos. En ese momento teníamos la influencia del Free-Cinema inglés, cercano al documental, al docu-drama. En particular Karel Reisz. La Nouvelle Vague también era una influencia importante pero, en mi caso, los ingleses pesaban más” (52).

El film, enmarcado por la narración en off, lectura de una carta por parte de la protagonista dirigida a su novio (escrita por Mario Sabato), comienza con Ramona empleada en una casa como sirvienta, continúa con su ascenso en una fábrica y el derrumbe posterior debido a un despido masivo, que la lleva a tomar la profesión de vendedora ambulante de café que tiene su novio. Las esperanzas de estudiar quedan ya obliteradas. La violencia final del corto golpea en contraste con cierta ‘amabilidad’ anterior, sostenida en la sonrisa de Ramona.

Colaboró en él Raymundo Gleyzer.

Diario (Juan Berend, 1960, Argentina, 13 min.)

No se trata de una producción de la carrera. Vida y muerte de un ejemplar de periódico, desde que llega al kiosco por la mañana hasta su reconversión para otros fines en la noche. Es un ejercicio en el uso del sonido no directo: alguien lee la sección de deportes, se oyen los festejos en la cancha; una joven discute por teléfono con el novio (o eso inferimos) acerca de qué película ver de las anunciadas en el diario, si una romántica o una de guerra: la cámara oscila entre los dos avisos y también lo hace el sonido ilustrativo. Vale decir que esta es la única banda sonora (en el ejemplo anterior, no oímos a la chica hablar). El efecto resulta muchas veces humorístico.

Inés (Susana de Cristófano, 1969, FBA, 6 min.)

Quizás la película menos interesante del conjunto. Separación de una pareja: él, Luis, debe mudarse a otra ciudad por trabajo. Ella decide no acompañarlo pese a continuar enamorada. La corta duración le juega en contra: un melodrama sentimental de este tipo exigiría otro desarrollo de climas y personajes que los seis minutos no permiten.

El monigote feo (Hermína Týrlová, 1951, Checoslovaquia, 17 min.)

Combinación de actores de carne y hueso con marionetas animadas mediante stop-motion. Única de dos películas a color en el programa. Ni en IMDb ni en Film Affinity he conseguido dar con la ficha particular de esta película, aún cuando el primer sitio tiene listada una extensa parte de la filmografía de su autora. Por esta razón no puedo ofrecer el título original en checo (los créditos están en español). Demostración de las grandes cualidades tempranas del cine de animación en todas sus formas. El trabajo con la expresividad de los muñecos es estupendo, incluida la interacción con un gato muy curioso.

Hombres del río (Diego Eijo, José Grammatico, Ricardo Moretti, Alfredo Oroz, 1965, FBA, 11 min.)

Fernando Martín Peña explica que esta película “fue realizada por un grupo de alumnos de la Escuela de Cine y con la colaboración de la misma, pero fuera de toda exigencia curricular” (55). Retrato documental de un grupo de pescadores del Río de la Plata y su dura vida, con textos escritos y narrados por Carlos Vallina y música de guitarra interpretada por Domingo Mercado. Eijo, Moretti, Oroz y Vallina, junto a Eduardo Giorello y Silvia Vega filmarían en 1973 Informes y testimonios, quizás la obra maestra por excelencia del cine platense. En Hombres del río demuestran la inquietud temprana por las clases subordinadas no sin puntos de contacto con la obra de Fernando Birri.

Playa grande (Amanda Lucía Turquetto, Héctor Bernabó, 1943, Argentina, 13 min.)

Film realizado con la intención de dar a conocer y promover las playas de Mar del Plata al turismo, el talento de sus realizadores lo vuelve más interesante de lo que debería ser. Por momentos parece un ejercicio de composición de planos fijos. La habilidad demostrada hace parecer a Mar del Plata, por momentos, un balneario en la costa del Mediterráneo, con infinitas arenas doradas, acantilados y un mar resplandeciente como joya. Nada más lejos de la ciudad gris, repleta de perros callejeros y mendigos de nuestros días.

Pueblo y antipueblo (Adán ‘Nalo’ Huck, 1972, FBA, 14 min.)

Realizado como parte del Grupo de Cine Peronista, fue el trabajo final de carrera de su director. Documental militante, como devela su título, muy en la línea de La hora de los hornos —formalmente menos interesante—. Se exhibió en unidades básicas y comités hasta que la dictadura tornó imposible su proyección. En consecuencia, hacía cuarenta años que nadie había podido verlo. Sin dudas, uno de los hallazgos del programa.

Teoría molecular de la materia (ERPI Classroom Films, 1932, EEUU, 11 min.)

Producto didáctico de una compañía norteamericana para la enseñanza de la física. El relato en off castellano no maneja bien las puntuaciones y los ritmos, lo que lo vuelve tedioso (salvo, supongo, que uno sea muy fanático de la física molecular y/o de los films educativos). Perteneció al Colegio Nacional.

Single, un ejercicio incompleto (Alberto Yaccelini, 1970, FBA, 13 min.)

Es ya un auténtico clásico del cine platense. En la revista Pulsión número 6 (2017), Álvaro Bretal dio cuenta de él en “La autorreflexión en el cine platense”, junto a Los taxis (otro clásico que, comentan, tendrá secuela) y Los muertos dos. Dice Bretal que “En Single la reflexión es en el momento, durante el proceso de filmación. Yaccelini buscaba filmar un documental sobre el campeón de remo Alberto Demiddi. La poca colaboración del remero le impidió hacer la película que deseaba. Así y todo decidió seguir adelante, realizando un film donde se pregunta qué hacer ante semejante dificultad. El resultado final es una película sobre el esfuerzo y la superación de barreras, aunque no en un sentido deportivo” (57).

Fernando Martín Peña, por su parte, considera que la película “es uno de los trabajos más complejos y fascinantes que produjo la Carrera, un ejercicio vanguardista desconocido para el cine argentino. No es sorprendente que Yaccelini se especializara en montaje y participara en algunos de los films más personales del período, como Invasión (1968) de Hugo Santiago, o que actuara para Miguel Bejo en su largometraje experimental inédito La familia unida esperando la llegada de Hallewyn. Años más tarde fue compaginador titular de La película del rey (1986) de Carlos Sorín” (61), este último, camarógrafo y director de fotografía de Single.

El mirlo (Le merle, Norman McLaren, 1958, Canadá, 4 min.)

Pequeño clásico, experimento animado del realizador francocanadiense; es la otra película en colores de la selección (aunque no pase de las gamas del gris, el azul y el violáceo). Una serie de círculos y líneas van cambiando de posición, transformándose, ora multiplicándose hasta tres (según dicta la propia letra de la canción), ora reduciendo su número. Conforman así una figura (¿el mirlo?) mutante que ‘danza’ al ritmo de una canción nonesense maravillosamente pegajosa, mientras va perdiendo y ganando partes del cuerpo. Gran cierre.

 

Referencias

Bretal, Álvaro (2017). “La autorreflexión en el cine platense”. En Pulsión, nro. 6. La Plata.

Massari, Romina; Peña, Fernando Martín y Vallina, Carlos (2006). Escuela de Cine Universidad Nacional de La Plata. Creación, rescate y memoria. La Plata: EDULP.

 

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Ezequiel Iván Duarte
Es licenciado en Comunicación Social por la UNLP. En la actualidad cursa el doctorado en Comunicación de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la misma casa de altos estudios. Investiga la obra del pintor, escritor y cineasta Jorge Acha, las formas en que figura la historia.

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