LA CUEVA DE CHAUVET

ARTE PRIMIGENIO DE IMAGEN EN MOVIMIENTO

SIEMPRE ES HOY

<Por Marianela Santillán*>

 

boyhoodHace unas tres semanas se estrenó en los cines argentinos Boyhood, el más reciente film de Richard Linklater (Waking Life, School of Rock, Before Sunrise, etc); producción que resulta particular por donde se la mire.

Lo primero que debe mencionarse es que esta película fue filmada a lo largo de doce años, entre cinco y siete días por año desde 2002 hasta fines de 2013. Dicha decisión tuvo que ver con la intención del director de  atrapar y retratar el paso de la niñez a la adolescencia de Mason (Ellar Coltrane). La historia arranca a sus 6 años en el momento que su madre Olivia (Patricia Arquette) decide trasladarse a Houston junto a él y la hija mayor Samantha (Lorelei Linklater, la verdadera hija del realizador). Su padre (Ethan Hawke) hasta entonces muy ausente, vuelve para poco a poco entrar y conocer el mundo de sus hijos.

Así mudanzas van, mudanzas vienen; la vida cotidiana de estos pequeños y su madre se ve trastocada en más de una oportunidad. Con cada cambio llega una nueva ciudad, un nuevo grupo de amigos, y una nueva figura paterna sustituta. Los años van pasando, y el espectador se da cuenta por leves pistas como la música de moda (desde Britney Spears y Coldplay hasta Cat Power, Yo la tengo, Daft Punk y Wilco), los cambios políticos en Estados Unidos (el fin del gobierno de Bush, campaña y elección de Obama), además de los cambios físicos corporales en todos los personajes, y los cambios de pareja que experimenta Olivia.

Motherhood

Me detengo un momento en Olivia porque si bien Mason es el protagonista excluyente de la historia, el personaje que compone Arquette tal vez sea el más devastador y por ende en el que más se nota el paso del tiempo y sus secuelas tanto buenas como malas. Olivia intenta durante años superarse: cambia de trabajo, regresa a la universidad, se diploma y luego se convierte en docente universitaria de Psicología; pero en el medio sufre distintas separaciones, abandonos, parejas alcohólicas y violentas; etc, etc. Su personaje es el que más cambia, y en cierta forma el único nostálgico, ya que tanto Mason como Samantha no anhelan regresar a épocas pasadas, sólo quieren crecer y poder despegarse de decisiones ajenas. En cambio, Olivia es la única que, tal como afirma en una de las escenas, pasa gran parte de su vida ciñéndose a los recuerdos, para luego tener la urgencia de abandonar esos mismos recuerdos, y luego nuevamente anhelarlos.

Lo que sucede con Olivia es prácticamente lo que sucede con la mayoría de los espectadores que Boyhood atrae. La película desde su sincera sensibilidad permite que nos interroguemos sobre nuestra propia historia, sobre la infancia y la adultez, y que podamos aprender del pasado y aprehender aquello que necesitemos para nuestro presente.

De esta manera, la más simple de todas; Boyhood nos muestra pequeños cambios cotidianos, crecimiento, madurez, cambio de hábitos y el comienzo de la joven adultez. Con un minimalismo que asombra y conmueve, Linklater nos recuerda una vez más que para filmar y hacer películas que toquen e interpelen al espectador, no es necesario recurrir a exageradas producciones, porque al fin y al cabo, como expresa Mason Sr. (Ethan Hawke), la vida no se lleva a cabo como una gran puesta en escena, ni tampoco nos da señales de advertencia ni mucho menos nos adelanta de alguna forma mágica cómo algo (ya sea una persona, una situación o una experiencia) generará o no trascendencia a posteriori.

En definitiva si Boyhood emociona, no es únicamente porque vemos crecer a Mason en tiempo real sino porque somos testigos de muchas decisiones y situaciones que, en mayor o menor medida, lo preparan para su encuentro con el (nuevo) mundo, con el sexo opuesto, con la vida universitaria, pero sobre todo con una nueva versión adulta de sí mismo.

La pieza faltante

Boyhood es además una obra maestra porque puede adquirir múltiples significaciones, muchas incluso dentro de la filmografía de Linklater, quien es un habitué a retratar el paso del tiempo y la evolución de sus personajes. La prueba más fiel de esto es la maravillosa trilogía que co-escribió junto a Julie Delpy y Ethan Hawke: Before Sunrise, Before Sunset y Before Midnight, sobre dos incipientes veinteañeros que tienen un encuentro casual y luego se reencuentran a sus treinta años en París. Más tarde, ya como una familia establecida cargada de amor y disfuncionalidades, los vemos a los cuarenta en Grecia; siendo padres y padeciendo una crisis de pareja. Teniendo como antecedente esta trilogía, uno podría atinar a pensar o a intentar leer Boyhood como una continuación de Before Midnight. Excepto que ahora aquél joven Ethan Hawke que recorría Viena, vendría a funcionar como un padre de esa nueva versión de Jesse encarnada en Mason.

Otra lectura posible tendría que ver con considerar a Boyhood como la antecesora de la trilogía romántica y discursiva que Linklater nos presentó en 1993, ya que aquí Mason está iniciando la adultez, y comenzando a tomar sus propias decisiones en ese mundo que se le abre y se presenta como nunca antes lo había hecho. De cualquier manera, el resultado involucra a Hawke y Coltrane como parte de un mismo movimiento, como parte de un proceso de cambio constante.

El cine es una magnífica creación artística que permite algo que otras disciplinas no logran; puede manipular, maniobrar, y fabricar el tiempo.

“Nosotros no aprovechamos el momento, el momento nos aprovecha a nosotros” tal vez sea la frase que mejor sintetice la propuesta de este film; donde se apunta al paso del tiempo sí, pero también a la idea de presente continuo, del relato que nos construye y a la idea de que somos el resultado de pequeños y simples momentos.

Linklater como buen director que es, sabe como nadie manejar el tiempo en el cine, y en la extraordinaria Boyhood eso se nota y se disfruta aún más que en todos sus maravillosos films anteriores.

Nota relacionada de Álvaro Fuentes

 

* Editora y redactora responsable de la sección CINE en Proyector Fantasma.

 
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Un comentario el “SIEMPRE ES HOY

  1. marianelasantillan
    18 noviembre, 2014

    Reblogueó esto en Rincón Psiy comentado:
    Algunos comentarios sobre BOYHOOD

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Esta entrada fue publicada en 17 noviembre, 2014 por en Sin categoría y etiquetada con , , .

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