LA CUEVA DE CHAUVET

ARTE PRIMIGENIO DE IMAGEN EN MOVIMIENTO

“Y EL OLOR DE LA TIERRA EN LA CARA CASI LA HIZO LLORAR”

<Por Ezequiel Iván Duarte>

Sunset_Song bynSunset Song es una película de oro: el de los campos de cebada; el del fuego que quema los rastrojos, ilumina en las velas y calienta en los hogares; el de las cortinas de luz que irrumpen a través de las ventanas. El oro del atardecer.

Estamos en Escocia. Al principio, es difícil determinar una época concreta: la ausencia de electricidad y la rusticidad de los arados tirados por percherones sugieren el siglo XIX. Nuestra heroína es Chris, una jovencita que está por terminar el colegio, donde es una estudiante destacada y sueña con ser maestra. La primera parte de la película se concentra en las vivencias con su familia y nos la muestra como una mujer que puede llegar a ser capaz de desafiar las rígidas convenciones sociales de la vida rural (ya había mujeres desafiantes y atacadas por ello en por lo menos tres películas previas de Terence Davies: La biblia de neón, La casa de la alegría y El azul y profundo mar, no por casualidad los tres trabajos de ficción precedentes a Sunset Song).

Como es costumbre en la obra del director, la familia está encabezada por un padre terrible, religioso y autoritario. Luego, una madre como madonna sufriente. Will, el hermano mayor, está en pleno proceso de rebeldía y liberación del yugo paterno. En un momento, violará una prohibición de su progenitor y se ganará un castigo físico al que no se resistirá. El sadomasoquismo es otra constante en Davies y la manera en que filma la escena, concentrándose en el ritual completo del castigo a cintazos —la exposición de la carne de la espalda, los azotes, la dureza del rostro que soporta el dolor, el lento volver a vestirse— lo marcan como una horrible crueldad pero acaso necesaria, y por eso buscada, para endurecer el carácter y terminar de romper con cualquier ligazón con el padre y con la tierra.

La tensa oscuridad que amenaza de forma constante al comienzo dará lugar a un intermedio luminoso y lleno de gracia. El relato continuará con un uso magistral de las elipsis, tanto en el corte como en el plano secuencia. Notable el influjo de las ventanas, que separan mundos pero también permiten el ingreso de la luz, y esos cambios de régimen lumínico señalarán el paso del tiempo y la transformación de los sentimientos.

Siempre hay un elemento musical en Davies: los personajes se largan a cantar y esos cantos, por lo general grupales, funcionan como fortalecedores de lazos comunitarios y expresiones de las circunstancias particulares vividas. Los cantos no siempre son alegres, pero cuando a Chris le llegue el amor de la mano de Ewan, el muchacho más dulce que pueda haber en la comarca, adquirirán el carácter de lo sublime en la reunión del pueblo para celebrar el matrimonio.

Ahora, hay un momento, que marca el comienzo de la última parte del relato, en donde la Historia penetrará con violencia en la historia. El anuncio del conflicto bélico con Alemania permite ubicarnos en un tiempo histórico preciso: comienza la Gran Guerra. Y al film le costará lidiar con estas fuerzas sin caer en clichés. El alegato antibélico es evidente, al igual que el desprecio por cierta idea de lo que significaría la valentía y la cobardía. Sin embargo, la transformación de la pareja central, y sobre todo de Ewan, será esquemática, de manual. No he leído la novela homónima de Lewis Grassic Gibbon en la que se basa el film, pero aún cuando el problema yaciera en este origen, Davies no habría sabido, podido o querido evitarlo. El carácter de la obra como relato de iniciación y aprendizaje quedará demasiado encorsetado por el género.

Aún así, siempre quedará la tierra, soporte de las efímeras pero no por ello insignificantes circunstancias humanas. Y en esa invocación del paisaje, de la importancia que tiene su influencia en nosotros pero también de la que nosotros tenemos sobre él, los significados que nos sugiere y que le otorgamos, se aprecia el oro de esta canción del atardecer.

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Un comentario el ““Y EL OLOR DE LA TIERRA EN LA CARA CASI LA HIZO LLORAR”

  1. elzapatodeherzog
    25 enero, 2017

    Reblogueó esto en El Zapato de Herzog.

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Esta entrada fue publicada en 4 mayo, 2016 por en Sin categoría y etiquetada con , .

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