LA CUEVA DE CHAUVET

ARTE PRIMIGENIO DE IMAGEN EN MOVIMIENTO

EL CÍRCULO RHEINGOLD

<Por Mariano Vázquez>

El autor reflexiona en torno a las sociedades hiperconectadas, a partir de una película de este año que pone en escena una empresa cibernética, que podría ser Facebook o Google, y a un visionario de la informática, encarnado por Tom Hanks, que podría ser Steve Jobs.

the circle ByN

Soul Search: Who would you like to find today?

El imaginario tecnológico de época augura un futuro promisorio con una sociedad más justa e igualitaria, un mundo donde la comunidad global trabaja codo a codo para estrechar vínculos y, entre otras cosas, una vida más segura. Pero, como toda utopía, es pasible de distorsiones. La desviación de esa tecnoutopía está dando mucha tela para cortar: trabajos críticos como La locura del solucionismo tecnológico de Evgeny Morozov, discos bellísimos como Everything Now de Arcade Fire y series brillantes como Black Mirror —al menos en sus dos primeras temporadas— son una pequeña muestra de ello. Por su parte Hollywood, atenta al pulso del mercado, también se lanzó a explotar el nicho de la distopía tecnológica con el film The Circle.

Con más pretensiones que logros, The Circle cuenta la historia de Mae Holland (Emma Watson) una muchacha distinta, una muchacha que no encaja en su entorno y que está destinada a cambiar el mundo. Las primeras escenas la muestran desestimando una llamada telefónica para entregarse de lleno a la experiencia; también se la puede ver manejando un auto latoso y lidiando con la rutina en su mediocre trabajo. El estereotipo lo completa el origen humilde de Mae —su padre padece una enfermedad degenerativa que el seguro social no cubre— y su amigo de la niñez que la ama en silencio.

Este escenario cambia cuando queda seleccionada para empezar a trabajar en The Circle —los parecidos con Facebook y Google son obscenos—, la empresa tecnológica más pujante del país y, por qué no, del mundo. En pocos meses, y víctima de la fortuna, comienza a escalar en la empresa: cuanto más sube, más adopta la visión y la cultura de la compañía. Estos primeros meses en The Circle todo parece de ensueño: las oportunidades, el ámbito laboral, los compañeros de trabajo, las fiestas en horario de oficina y la posibilidad de progresar.

Por otra parte el CEO de la compañía, Eamon Bailey (Tom Hanks), es lo más parecido a Steve Jobs, y emerge como un dios para sus empleados. Es un ejecutivo que conjuga en su personalidad la conciencia ecológica, el compromiso social y una mirada política atenta a las necesidades del mundo. Siempre un paso adelante, sus éxitos se nutren de la mixtura entre la experiencia personal y la innovación tecnológica.

La aldea global virtual

Según se informa en el film, alrededor del 80% de los norteamericanos tiene TrueYou, la plataforma que ensambla la vida virtual de los usuarios. Definida por Mae Holland como un sistema que integra “el caos de la red, pero con sencillez y elegancia”, esta aplicación permite que los usuarios tengan una sola identidad virtual. La inserción de TrueYou parece replicarse a nivel global y se presenta como una nueva versión de la comunidad virtual de Howard Rheingold, algo así como una aldea global virtual.

En el año 1993 Howard Rheingold narró su experiencia en la WELL (Whole Earth ‘Lectronic Link’) y describió las similitudes entre una comunidad virtual y una analógica. En las comunidades virtuales se dialoga, se discute, se sufre, se hacen amigos, se comparten buenos y malos momentos, en otras palabras, se vive. Uno de los requisitos de la WELL es la identidad: cada persona debe mantener o dar a conocer su identidad. Más de dos décadas más tarde, el filósofo coreano  Buyng-Chul Han, en su libro En el enjambre, asocia el respeto al nombre propio con la vida “saludable” de lo público. Cuando prevalece el anonimato el respeto desaparece y lo público, por ende, decae.

Para fortalecer la narrativa épica de las empresas tecnológicas, cada viernes en The Circle se presenta un nuevo desarrollo. El primer viernes al que asiste Mae es la presentación de See Change una pequeña cámara inalámbrica que transmite imagen y sonido en tiempo real. Por su bajísimo costo y por la simpleza para instalarla, Bailey está seguro que los usuarios podrán saber y compartir lo que sucede en cada rincón del mundo. El slogan con el que el CEO cierra su intervención reza: “Saber es bueno. Pero saber todo es mejor”.


El resultado es una película que pretende iluminar a los espectadores pero que clausura todas las preguntas que estos pueden hacerse sobre las sociedades hiperconectadas.


Más conectados, más inteligentes, más felices

Un estudio reciente de la Universidad de Cardiff descubrió que la velocidad de la red social Twitter para detectar disturbios es mucho mayor que la de las fuerzas policiales. Después de recolectar y estudiar más de un millón y medio de tweets concluyó que Twitter es capaz de identificar disturbios casi una hora antes de que la policía sea notificada.

Las multitudes inteligentes —también llamadas smart mobs— remiten a una forma de organización social que nace y se estructura a través de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Para Howard Rheingold, las multitudes inteligentes, a diferencia de los grupos tradicionales, se comportan de manera “inteligente” debido a la conexión en red y, sobre todo, a la red de enlaces que permite a las personas conectarse con la información y con otras personas en una más efectiva coordinación social.

Llegamos a la mitad del film con el personaje de Mae completamente integrado a la vida en The Circle; vemos cambios en su ropa, en su pelo y, por supuesto, en su actitud. Si hay alguien que encontró su lugar en el mundo, esa es Mae, y ese lugar es esta “maravillosa” empresa. La integración de la joven a la compañía es tal que ella es la encargada de presentar la nueva aplicación llamada Soul Search, que implementa el sistema de cámaras See Change y que, a través de un algoritmo, puede encontrar a cualquier persona, en cualquier parte del mundo, en menos de veinte minutos. Este desarrollo abre las puertas para el despliegue de un panóptico global comandado por los usuarios de a pie y motorizado por el simple placer de compartir lo que están haciendo.

El caso testigo con el que se presenta Soul Search es el homenaje más evidente para con la serie inglesa Black Mirror: la cacería de una delincuente prófuga a manos de los usuarios. El éxito rotundo de la cacería invita a un nuevo test y la tragedia no tarda en llegar. La segunda prueba de la app termina con la muerte de un inocente y empuja a Mae al despertar crítico.

El círculo cerrado

Sin ánimos de contar el final, podemos anunciar que el resultado del viaje de Mae involucra a la justicia. Una justicia que solo una persona distinta podía encarnar en un ámbito de tanta opacidad, fascinación y homogeneización. El maniqueísmo que gobierna la historia es lo más fuerte en un relato débil, traccionado por personajes estereotipados, que se encuentran en situaciones aisladas que sirven como apoyaturas para dar cuenta de los conceptos y las conclusiones críticas que pretende deslizar su director, James Ponsoldt. El resultado es una película que pretende iluminar a los espectadores pero, que clausura todas las preguntas que estos pueden hacerse sobre las sociedades hiperconectadas.

Temas como la transparencia de la información son presentados como máximas necesarias de las sociedades democráticas y, en estos conceptos, vertidos en forma lineal, la película peca más por ingenuidad que por la misma convicción política de promover la ya mencionada transparencia. En el mismo tono, la proclama por la pérdida de la privacidad de las personas queda reducida a una demanda romántica por parte de uno de los creadores del monstruo TrueYou, quien se arrepiente de su invento.

En lugar de plantear interrogantes, The Circle repite slogans a diestra y siniestra y clausura toda posible interpretación crítica de las sociedades actuales. Asimismo, reproduce estereotipos de los grandes popes de las empresas tecnológicas y su mirada marketinizada del mundo, y pretende rebatir estas posturas apelando a una supuesta neutralidad de las tecnologías, tan naif y endeble que el mismo Howard Rheingold les pediría un poco de decoro.

… 

Fuentes

Revista Fibra (http://revistafibra.info/twitter-identifica-disturbios-la-policia)

Howard Rheingod – La comunidad virtual

Howard Rheingod – Multitudes inteligentes. La próxima revolución social (Smart Mobs)

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Un comentario el “EL CÍRCULO RHEINGOLD

  1. Pingback: El círculo Rheingold – MARIANO VAZQUEZ

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Esta entrada fue publicada en 7 septiembre, 2017 por en Crítica y etiquetada con , , .

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