HUMOR DE MADRE

 

De todo menos eso es una obra de Maximiliano Dumon actuada por María Laura Barinaga, Natalia Drago, Patricia Mauriño y Vanesa Padrón. La temática propuesta es simple y universal: las madres. El tono con el que se habla de ellas es el humor. La reacción del público es franca y espontánea: mucha identificación con diálogos y situaciones, pero sobre todo risas. Los espectadores se mantienen divertidos desde el inicio hasta el final de la representación teatral.

Hay dos posibles relaciones con lo materno: o haber tenido madre (cosa por la que prácticamente, a menos que nos hayan separado del nido al nacer, hemos pasado todos), o directamente ser madre (calculo que al menos una cuarta parte de la población mundial lo es o lo termina siendo en algún momento). Estas dos perspectivas, la de los hijos y la de las madres mismas, están presentes en De todo menos eso.

Dos hermanas, la madre y la abuela, conviven en la cocina de un típico hogar argentino. En ambas generaciones, las hijas están hartas de sus progenitoras. A su vez, éstas se desviven por ayudar a las primeras pero en ese afán desesperado se vuelven extenuantes. Las cuatro mujeres son distintas entre sí, no solo por los estilos de vida y temperamentos, sino por sus diversas edades. La más joven ama las tortas de repostería sin ser éstas, como parece sugerir su hermana, las únicas “tortas” que ama. La que le sigue en edad acaba de dejar al novio que le era infiel y encuentra refugio bajo el techo materno. La madre de ambas es sobre-protectora y se aflige cuando la dejan afuera de los temas de la familia. La abuela es desenfadada y sumamente cruel en cada juicio que emite sobre la madre de sus nietas, es decir sobre su propia hija. A pesar de ello, todas parecen entenderse cuando hablan del rol de los hombres en sus vidas. Como si hubiese cosas en la cultura, puntualmente ciertos lugares de género, que no cambian.

Se trata de una obra sin grandes pretensiones pero que sin embargo logra mucho. Parte de una óptica fuertemente femenina, pero sin caer en los lugares comunes del feminismo, como lo demuestra que plantee cierta irónica resignación ante la infidelidad masculina. Un teatro sin pedagogía moral y con una noción muy clara de su capacidad de hacer que los espectadores se evadan aunque sea por un rato, con tono saludable y que acaricia el alma, de una realidad que de otra manera sería más cruda e intolerable.

 
Álvaro Fuentes es Profesor de Filosofía egresado de la UNLP. Hace unos años dicta talleres de Cine y Filosofía, y Cine y Psicoanálisis, en espacios de educación formal y no formal. Es editor del libro de análisis cinematográfico “La imagen primigenia, un enfoque multidisciplinar del cine”. Co-dirigió La ventana indiscreta, Revista de Cine y Filosofía, junto a Mariano Colalongo. Fundó La Cueva de Chauvet y la dirigió sus primeros años. 

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