“RACIÓN Y MORRAL” EN TIEMPOS DE MUJERES

Fragmentos de un relato obsceno, la obra del grupo “Ciruelas” (integrado por Omar Musa, Johanna Lezcano, Soledad Oubiña y María Benito Revollo) recrea la relación de amistad entre Camila O Gorman y Manuela de Rosas y Ezcurra, hija de Rosas. Para quienes no recuerdan la historia, Camila tiene un romance apasionado con el cura Ladislao, lo que produce un escándalo público dada la cercanía de la joven con la familia gobernante, y que termina en el fusilamiento ejemplar de los enamorados, ordenado por el propio Restaurador.

Sobre el romance en sí no habla la obra, más allá de una única escena que, sin la participación de ningún hombre en el escenario, sugiere sutilmente un encuentro íntimo y secreto entre los pecadores en la iglesia. El relato se centra en la relación entre Manuela y Camila, la gradual incomprensión de la primera y la desesperanza de la segunda al no encontrar apoyo y protección en su amiga.

Pero la obra no es simplemente la narración de hechos históricos ficcionados. También recurre a escenas de humor y contenido simbólico para reflexionar sobre el lugar de las mujeres en la historia argentina. Alusiones a la formación sarmientina en las escuelas nacionales, a la prédica de monjas y autoridades militares, y finalmente a discursos vacíos de contenido en ensordecedoras campañas políticas, se intercalan con las escenas de las mujeres en el rosismo. El paso del drama histórico a la sátira simbolista, no choca sino que refresca, mueve a risas, y colabora con la reflexión.

Lo obsceno de la obra es “lo obsceno” como lo entendían los criollos acomodados y gobernantes de la argentina del siglo XIX. Manuela es el exponente de un discurso (aunque contradictorio) cercenador de la libertad femenina. El testimonio de Camila es obsceno para la mirada de un sector de la sociedad que comienza a afirmarse en el poder y necesita crear cánones de moral pública para perpetuar ese estado de cosas.

Rosas fue expresión del orden y la moral pública, pero también la ideología sarmientina expresada en las escuelas públicas. En Fragmentos de un relato obsceno vemos una jovencísima alumna que recita trabajosamente un discurso sobre el comportamiento correcto y los buenos valores de la sociedad, incurriendo en errores de pronunciación de algunas palabras clave. Errores que son metáfora de una humanidad que se cuela por los orificios del corset moral.

Puede verse en la obra un gran despliegue de recursos escenográficos, lumínicos y audiovisuales. Un teatro independiente que gratifica por el amor con el que está hecho, la destreza actoral y técnica, la meticulosidad puesta en cada detalle y la intención firme de cautivar a los espectadores.

 
Álvaro Fuentes es Profesor de Filosofía egresado de la UNLP. Hace unos años dicta talleres de Cine y Filosofía, y Cine y Psicoanálisis, en espacios de educación formal y no formal. Es editor del libro de análisis cinematográfico “La imagen primigenia, un enfoque multidisciplinar del cine”. Co-dirigió La ventana indiscreta, Revista de Cine y Filosofía, junto a Mariano Colalongo. Fundó La Cueva de Chauvet y la dirigió sus primeros años. 

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