TELESHAKESPEARE: DOS EPISODIOS, DOS ENSAYOS

El autor desmenuza, capítulo por capítulo, Teleshakespeare (2011), libro de ensayos del escritor español Jorge Carrión sobre las series televisivas y su impacto en la cultura contemporánea.

 

Teleshakespeare alberga dos ensayos dispares y dispersos: el primero presenta una reflexión general sobre las series y cómo este fenómeno está cambiando la construcción del relato audiovisual, transformando la industria cultural norteamericana y trastocando las formas de ver y consumir ficción televisiva. El segundo elabora una suerte de guía de las principales series de televisión norteamericanas de los últimos veinte años.

Jorge Carrión es escritor y doctor en Humanidades por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y en Teleshakespeare se vale de un enfoque transdisciplinar que toma elementos de la literatura, la sociología, la filosofía y las ciencias exactas —en el libro encontramos referencias a Slavoj Žižek, Juan José Saer, Walter Benjamin, Jorge Luis Borges y Henry Jenkins, entre otros— para desmenuzar las series y construir un abordaje novedoso y ágil que busca interpelar al telespectador del siglo XXI, ese sujeto que pendula entre el adicto y el fanático. “Nuestra relación con los personajes de ficción ha cambiado para siempre”, escribe Carrión, “cada año que pasa se bate el récord de la teleadicción. El nuevo estupefaciente se llama personaje. Actúa por empatía; estimula la identificación parcial; lo sentimos cercano y lejano a un mismo tiempo, real y virtual”.

El fenómeno televisivo que podemos llamar “las series” es un componente infaltable en las charlas en el trabajo, en cumpleaños con amigos o en el café de la esquina; estos intercambios nos definen como consumidores y también nos diferencian, los géneros nos involucran y reflejan —aunque un poco distorsionado— aquello que nos llama la atención del mundo, incluso si transcurre en un mundo fantástico o de ciencia ficción. Teleshakespeare tiende puentes entre audiencias y lectores y presenta, en clave de ensayo de divulgación, un análisis crítico de la sociedad contemporánea, sus miedos, sus deseos y su lugar en la historia del arte. Para Carrión “la lógica folletinesca perdura en la novela popular y en el cine de género, en un sinfín de obras que van pasándose el testigo hasta llegar a las teleseries de los últimos veinte años, en un ciclo de reencarnaciones basadas en el reconocimiento”.

Teleshakespeare tiende puentes entre audiencias y lectores y presenta, en clave de ensayo de divulgación, un análisis crítico de la sociedad contemporánea, sus miedos, sus deseos y su lugar en la historia del arte.

Episodio 1. Piloto

En el capítulo introductorio, denominado “Episodio piloto”, el autor analiza las series en general como un objeto propio de la cultura masiva —y mediática— del siglo XXI. En cada uno de los ocho apartados Carrión intenta desandar este fenómeno. Así indaga en la paternidad —en términos narrativos— del cine y el maridaje con la televisión, y cómo esto devino en una nueva edad dorada de la TV que ya no se encuentra en los museos o en los libros sino en reproduciéndose en loop, en simultáneo y a destiempo, en distintas partes del planeta y abordando todos los géneros, anidando en cualquier pantalla que le dé abrigo. Esta proximidad y multiplicidad de pantallas en los hogares hace que las series no sean vistas como un simple entretenimiento cultural, o sujeto a los rituales clásicos de “ir al cine”, sino que son vividas como parte de una experiencia cotidiana, cercana y comunitaria, individual y compartida.

El segundo apartado plantea a la coyuntura económica y social —siempre hablamos de EEUU— como el marco en el que las series van anclando su verosimilitud, por ejemplo 24 (la serie protagonizada por Kiefer Sutherland) o Homeland y la crisis en Medio Oriente, a partir de la cual construyen analogías del enemigo exterior, como en Battlestar Galactica y la invasión de los cylons.

El tercer apartado, titulado “Migraciones”, aborda la cuestión racial y el contexto político para dar cuenta de cómo éste se replica en las historias, en los personajes y en los prejuicios de clase que esconden las series. La representación de los personajes latinos en las series estadounidenses, escribe Carrión, “se polariza entre la violencia (a menudo extrema) y la ambición (nunca implacable), con una gradación de matices que tiene que ver con la defensa a ultranza de la familia y con las pasiones y el instinto”.

Lentamente las series dejan de ser un fenómeno que tiene lugar únicamente en la televisión y en forma de episodios para dar lugar a las webseries, a las narrativas transmedia y crossmedia. “La sociedad relacionada”, nombre del apartado 4 del “Episodio piloto”, indaga en lo que Carrión llama arte relacional y que define como producto de la sociedad de la información. Con una referencia explícita hacia el trabajo de Henry Jenkins, el autor asegura que las series circulan en dos niveles en simultáneo, “el del consumo y el de la interpretación. Ambos confluyen en un tercer nivel, posterior: el de la reescritura. Las audiencias de las teleseries son especialmente interactivas”. Sobre esto último se puede observar que la visualización comentada y compartida en las redes sociales no es algo que sucede exclusivamente con las series, sino que cada vez más los eventos deportivos, las galas de premios —Emmy, Oscar, Martín Fierro, etc—, las noticias y los programas de variedades son objeto de esta práctica en la web y parecen ser el resultado de la disputa que la pantalla de la televisión tiene con otros dispositivos como el celular, la tablet y la PC portátil.

Los apartados que siguen aportan una mirada más creativa y menos lineal sobre el universo de las series, en el que William Shakespeare y su obra son el marco interpretativo a través del cual Carrión empieza a leer al “mundo de las series”. En “El giro manierista” —apartado 5— el autor trata de dar cuenta del viraje que desde el 2007 están experimentando las ficciones. Este pasaje del clasicismo al manierismo puede leerse en la comparación de series como Mad Men respecto de The Sopranos o House of Cards con The West Wing, entre otras. Sobre esto aclara: “El giro manierista no puede establecerse, por supuesto, exclusivamente, entre dos ficciones, ni puede ser pensado en clave evolutista. Pero no hay duda que la teleficción es creada con una alta conciencia de tradición propia (…) Breaking Bad es un buen ejemplo de la multiplicidad de antecedentes directos…”.

La lectura de Breaking Bad como una reescritura de The Wire da pie al apartado siguiente, “La biblioteca de Babel”, donde el lector asiste a la prodigiosa capacidad de Carrión para vincular y analizar un centenar de productos al detalle. Desde Sons of Anarchy y su esqueleto narrativo heredado de Hamlet, pasando por el episodio de The Simpsons cuando Bart interpreta a Hamlet y Lisa a Ofelia y, por supuesto, las citas de Shakespeare que titulan los distintos episodios de Star Trek. “Shakespeare está de un modo u otro en todas las producciones dramáticas anglosajonas, porque no hay guionista que no lo haya leído ni telespectador que no haya leído o visto sus obras, sus adaptaciones, sus incontables versiones”.

“La ficción cuántica” es acaso el apartado más pretencioso y menos resuelto del “Episodio piloto”. En este se afirma que la narración contemporánea está soportada en múltiples lenguajes y formatos y se encuentra en el mayor número de estados que hayan existido jamás. La ficción cuántica entiende que “las obras artísticas se desarrollan en esos universos simultáneos; según sus propias reglas, se ocultan, se rasgan y se reparan aguardando sus lecturas”, creando infinitos y simultáneos mundos posibles. Aquí se recuperan temas como transmedia y crossmedia.

Por último, “Teleshakespeare”, el aparatado que da nombre a este libro, reconstruye las marcas de Shakespeare en las ficciones contemporáneas. En este sentido, Carrión afirma: “En todas las narrativas de nuestra época, es fácil encontrar rastros de la presencia de Shakespeare en los argumentos, en los personajes o los conflictos de las series actuales”. Y aunque Sons of Anarchy haya recurrido a la estructura fundamental de Hamlet para apoyarse, para el autor “hay una serie donde están presentes todos los elementos que vinculamos con la canonicidad de Shakespeare, esta serie es Game of Thrones”.

Episodio 2. Telenovelas

Telenovelas, así llama Carrión a las teleseries que aquí en Argentina llamamos “series” a secas. El capítulo 2 de este libro trata de dar forma a una guía que presenta un mapa bastante caprichoso compuesto por las series más importantes de los últimos veinte años, separado en diecinueve apartados donde se aborda cada serie desde un enfoque distinto que responde a la mirada del autor. Es así que el análisis de Breaking Bad se sustenta en el diálogo que se entabla entre la ciudad como espacio limítrofe tensado por la dicotomía sarmientina “civilización o barbarie” y el devenir mafioso de un “hombre de familia”.

La diversidad de enfoques permite que el lector pueda dirigirse directamente a las series que conoce o que tiene planeado ver. Resulta interesante que Carrión analice series que se televisaron sin pena ni gloria como Rubicon y que también se meta de lleno en la polémica al hablar de Lost. Sobre esta última escribe: “En el ámbito del fondo: todas las estructuras narrativas han sido combinadas en Lost. El relato de náufragos, la narrativa de guerrilla y bélica, lo fantástico y la ciencia ficción, la teoría de la conspiración, la hipótesis filosófica y técnica, la utopía, el relato religión, el Más Allá”. Aunque cada una de las series seleccionadas son analizadas en su singularidad, en la fuerza de sus historias y la construcción de sus personajes, ninguna de ellas es abordada en la individualidad; todas y cada una dialogan con otros productos audiovisuales al punto de extender la lista de series mencionadas casi a doscientas.

Teleshakespeare son dos ensayos en uno. El primero, como ya se dijo, aborda el fenómeno de las series desde la perspectiva de la crítica cultural y como un producto de las sociedades masivas e hiperconectadas del Siglo XXI. El segundo ensayo es una compilación de notas breves o pequeños artículos que, si bien pueden leerse individualmente, ofrecen un panorama completo y nutrido sobre la industria cultural y su diálogo con la sociedad. Escrito con un estilo ágil y llano el libro no ofrece resistencias para aquellos lectores que no sean asiduos consumidores de este género (tanto el ensayo cultural como las series televisivas) y brinda un conjunto de herramientas que pueden enriquecer la mirada para las series por venir. Eso sí, una advertencia: como reza el epígrafe en las páginas iniciales, este libro contiene spoilers.

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Mariano Vázquez
Doctor en comunicación por la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata y docente ad honorem en el Taller de Tecnologías de la Comunicación en la misma casa de altos estudios. Investiga en temas asociados a la esfera pública y la interactividad virtual.

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