UN JUEGO DE NIÑOS (¿TEXTO DIDÁCTICO MORALIZANTE?)

El autor se detiene en la prematura carrera actoral de Mckenna Grace, una nena que es un amor, según sus palabras.

 

“¡Pobres flores de un día, gozad de vuestra existencia pasajera bajo el sol brillante de la mañana de la vida!” Charles Dickens

 

Me encantaría decir que Gifted (2017) es una mezcla de Los 400 golpes de Truffaut con los primeros tres discos de Sumo, o quizá definirlo como el extraño parto entre Hugo (2011) de Martin Scorsese con algún disco recopilación de The Beach Boys; incluso me hubiera conformado escribir que es algo así como un extraño hibrido entre Ernie, el pequeño karateca y la sucesión numérica de Fibonacci. Bueno Gifted o Un don excepcional es Good Will Hunting (1997) pero sin Matt Damon y sin pretensión alguna. Y ojo, a mí me suelen gustar esas películas sin demasiadas pretensiones porque no se toman en serio a sí mismas y eso las hace correr riesgos, que pueden resultar, por azar o por accidente, en productos si bien, no sublimes, al menos interesantes. Este no es el caso.

Así en esta En busca del destino del tercer milenio, de la era Trump y del ciclo Sampaoli, Matt Damon es trocado por una nena rubia (Mckenna Grace), el psicólogo Robin Williams es cambiado por el tío Chris Evans (si, Capitán América haciendo de tío), el profesor de matemática Stellan Skarsgard sale y entra la abuela Lindsay Duncan, los hermanos Affleck son reemplazados por un gato con un ojo y una señora afroamericana (Olivia Spencer) y no busquen a Minnie Driver o personajes análogos, no es ese estilo de película, mal pensados. El resto casi ni vale contarlo, si vieron la película de Gus Van Sant es como que yo se los cuente con lujos de detalles, eso pero con el agregado, impugnación mejor dicho, que tienen todas las películas que incluyen infantes adorables con cinco minutos de desamparo o animales sufriendo. Estos filmes exigen al espectador, tenga o no, una predisposición a la sensiblería. O Sea, o uno se conmueve cuando la nena huérfana es separada de su tío o es directamente inhumano, sin términos medios, ni grises que anticipen un blanco.

Y la protagonista de Gifted, Mckenna Grace, filosa y precisa como cuchillo de viejo, desde su primera intervención, nos impugna a enternecernos, no hacerlo es asegurar que tenemos agua fría corriendo por las venas. El resto de la nota está dirigido a ella, que seguramente debe leer La Cueva de Chauvet cada vez que puede.

.Y la protagonista de Gifted, Mckenna Grace, filosa y precisa como cuchillo de viejo, desde su primera intervención, nos impugna a enternecernos, no hacerlo es asegurar que tenemos agua fría corriendo por las venas. El resto de la nota está dirigido a ella, que seguramente debe leer La Cueva de Chauvet cada vez que puede. Linda, el tiempo pasa y en tu caso si no la jodés, vas a ser una súper-archi-grosa, porque es muy difícil ser un fisura genial como el Pity Alvarez o Werner Rainer Fassbinder. Así, en mi papel de adulto sensato, te voy a dar una lista de niños actores y actrices que tenían un prometedor porvenir y la jodieron. Obviamente al elenco de Diff´rent Strokes (Blanco y negro, en Argentina); Macaulay Culkin, que fue el niño que toda madre quiso en los años ´90 y se apagó a punta de muchos vicios y poca verguenza: Edward Furlong que prometió con su John Connor y la descoció en American History X (1998), pero tanto meta y meta jarana, que cuando cumplió 20 años y parecía que tenía 40 pirulos y encima mal llevados; Lindsay Lohan que se dio el lujo de cantar la última canción de la última película de Robert Altman (A Prairie Home Companion) y hasta donde sé después de hacer de Elizabeth Taylor estaba haciendo algo así como (y esto no es una falta de respeto a los lectores musulmanes de la revista) festejar (pero festejar de posta) el Ramadán en un yate.

De todos modos crecer y volverse una Meryl Streep, mi querida Mckenna, no es sólo cuestión de evitar ser un vicioso de campeonato, la cosa va también en ganar años con cierta gracia, sino fíjate el ejemplo de Dakota Fanning, un amor en I am Sam (2001) y en Man on Fire (2004) pero luego llegó a la adolescencia con una palidez preocupante en la piel y sin carisma en sus actuaciones. Todo lo contrario de su hermana Elle, esa chica si que tiene futuro. Otro caso que nos llena de esperanzas, es el de Leo DiCaprio  que pasó de ser el hermano menor de Kirk Cameron en la sitcom Kirk a ser permanente en la consideración de winners totales como Scorsese, Eastwood, Tarantino y Gonzalez Iñárritu.

Mckenna y demás lectores, me despido parafraseando mal y pronto al gran Luca Prodan que parafrasea bien y hace bastante al gran Pablo Milanés: “El tiempo pasa, nos vamos poniendo tecnos”.

Teléfono para todos.

 

 

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Pablo Osorio
Pablo Osorio nació en Quilmes en 1984. Allí reside en la zona de Ezpeleta. Actualmente estudia el Profesorado en Letras en la Universidad Nacional de La Plata. Ha dictado talleres de narrativa. En el año 2012 publicó el cuento “Golpe de prólogo” en la colección Narrativa V. En el 2017 publicó el relato “Las monedas no tienen ni lado ni cruz cuando están en el aire” en la revista Jamster. Colabora en La cueva de Chauvet desde el 2016.

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